viernes, 28 de mayo de 2010

El Sueño...



Ya no queda nada para finalizar el primer año hacia mi sueño...pero de verdad mi sueño se conseguirá dentro de tres años más?? creo que no...porque nadie sabemos que nos depara el futuro, pero ahora tengo ganas de luchar, y de trabajar e ir a por ello.

Estoy feliz, a pesar de toda la montaña rusa vivida este curso por este cambio de vida tan inesperado.

Ese cambio, que ha tenido sabores dulces y amargos...aunque creo que mas amargos que dulces. Sin embargo...el sabor dulce sin duda lo puso él.

Él, que ha sido mi apoyo para no caerme cuando han venido todos esos momentos amargos. Él, que no me ha querido ver llorar nunca. Él, que ha hecho lo que ha podido para sacarme una sonrisa, porque para él nunca estoy más guapa que cuando sonrio. Él, que me ha robado el corazón, que me ha hecho volverme loca y que no me importe cometer locuras. Él, que ha hecho que cumpla sueños. Él, que ha hecho que viva momentos que nunca llegué a pensar. Él...(sabes que no pararía)

Amor
Música
Sonrisas
Lágrimas

Balance positivo



A trabajar

sábado, 13 de febrero de 2010

A veces me mandan eventos al tuenti que me gustan ^^

Cuentan que una vez se reunieron en un lugar de la tierra todos los sentimientos y cualidades de los hombres.

Cuando EL ABURRIMIENTO había bostezado por tercera vez, LA LOCURA, como siempre tan loca, les propuso: ¿Jugamos al escondite?

LA INTRIGA levantó la ceja intrigada, y LA CURIOSIDAD, sin poder contenerse preguntó: ¿al escondite? ¿Y cómo es eso?

Es un juego - explicó LA LOCURA- , en que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón mientras ustedes se esconden, y cuando yo haya terminado de contar, el primero de ustedes que encuentre ocupará mi lugar para continuar el juego.

EL ENTUSIASMO bailó secundado por LA EUFORIA.

LA ALEGRÍA dio tantos saltos que terminó por convencer a LA DUDA, e incluso a la APATÍA, a la que nunca interesaba nada.

Pero no todos quisieron participar, LA VERDAD prefirió no esconderse ¿para qué? Si al final siempre la hallaban, la SOBERBIA opinó que era un juego muy tonto (en el fondo lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido de ella) y LA COBARDIA prefirió no arriesgarse...

Uno, dos, tres... comenzó a contar LA LOCURA.

La primera en esconderse fue LA PEREZA, que como siempre se dejó caer tras la primera piedra del camino.

La FE subió al cielo y LA ENVIDIA se escondió tras la sombra del TRIUNFO que con su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol más alto.

LA GENEROSIDAD casi no alcanzaba a esconderse, cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos ...que si un lago cristalino , ideal para LA BELLEZA, que si la rendija de un árbol, perfecto para LA TIMIDEZ, que si el vuelo de una ráfaga de viento, magnífico para LA LIBERTAD. Así terminó por ocultarse en un rayito de Sol.

EL EGOISMO en cambio encontró un sitio muy bueno desde el principio, ventilado, cómodo... pero sólo para él.
LA MENTIRA se escondió en el fondo de los océanos (mentira, en realidad se escondió detrás del arcoiris) y LA PASIÓN Y EL DESEO en el centro de los volcanes.

EL OLVIDO... se me olvidó donde se escondió...pero eso no es lo importante.

Cuando LA LOCURA contaba 999.999, EL AMOR aún no se había encontrado sitio para esconderse, pues todo se encontraba ocupado...hasta que encontró un rosal y enternecido decidió esconderse entre sus flores.

Un millón, - contó LA LOCURA- y comenzó a buscar.

La primera en aparecer fue LA PEREZA sólo a tres pasos de una piedra.

Después se escuchó a LA FE discutiendo con DIOS en el cielo sobre teología y a LA PASIÓN y EL DESEO los sintió en el vibrar de los volcanes.

En un descuido encontró a LA ENVIDIA y claro, pudo deducir donde estaba EL TRIUNFO.

AL EGOISMO no tuvo ni que buscarlo, el sólo salió de su escondite, había resultado ser un nido de avispas.

De tanto caminar sintió sed y al acercarse al lago descubrió LA BELLEZA y con la DUDA resultó más fácil todavía pues la encontró sentada sobre una cerca sin decidir aún de que lado esconderse.

Así fue encontrando a todos, EL TALENTO entre la hierba fresca, a LA ANGUSTIA en una oscura cueva, a LA MENTIRA detrás del arcoiris (mentira, si ella estaba en el fondo del océano) y hasta EL OLVIDO...que ya se le había olvidado que estaban jugando al escondite, pero sólo EL AMOR no aparecía por ningún sitio, LA LOCURA buscó detrás de cada árbol, cada arroyuelo del planeta, en la cima de las montañas y cuando estaba por darse por vencida divisó un rosal y las rosas... y tomó una horquilla y comenzó a mover las ramas, cuando de pronto un doloroso grito se escuchó. Las espinas había herido en los ojos AL AMOR; LA LOCURA no sabía que hacer para disculparse, lloró, imploró, pidió perdón y hasta prometió ser su lazarillo.

Desde entonces, desde que por primera vez se jugó al escondite en la tierra...

EL AMOR ES CIEGO Y LA LOCURA SIEMPRE LO ACOMPAÑA.

martes, 17 de noviembre de 2009

Rebuscando...

...encontré un cuaderno que empecé en la ESO. Se trata de un cuaderno en el que apuntaba tooodas las dedicatorias típicas que se escriben en las agendas, frases que me gustaban, poesías, etc...

Y entre estas cosas, encontré una historia que aprovechando que pronto vendrán las Navidades...os la cuento, además de gustarme mucho. Lo único que no se de quien es...pero me encanta ^^

"Le habían hablado del silencio de la cima y de cómo la vista del valle ayudaba a poder en orden los pensamientos..."

Se acercaban las fiestas de fin de año. Épocas de balance e introspección. Tiempos donde mirar atrás es lo cotidiano y no lo ocasional.

Martín lo sabía, lo respiraba, lo sentía. Durante los últimos veinte años, antes de Navidad se preguntaba si había valido la pena. Él había vivido gran parte de su vida con intensidad y gozo, su intuición lo había guiado cuando su inteligencia fallaba en mostrarle el mejor camino.

Casi todo el tiempo se había sentido en paz y feliz y, sin embargo, cada fin de año ensombrecía su ánimo aquella sensación de haber dedicado demasiadas horas al día a sí mismo. Cierto es que debió aprender, con mucho esfuerzo, a hacerse cargo de sí y que se amaba suficientemente como para intentar procurarse lo mejor.

No obstante, Martín hacía todo lo posible por no dañar a los demás, especialmente a aquellos que estaban más cerca, a quienes ubicaba en el mundo de sus afectos. Quizá por eso le dolían tanto las recriminaciones injustas, la envidia de los otros o las acusaciones de egoísta que recogía con demasiada frecuencia de boca de extraños y conocidos:

¿La búsqueda de su propio placer era suficiente para dar significado a su vida?
¿Se definía él mismo como un hedonista centrando su existencia en su satisfacción individual?
¿Cómo armonizar los sentimientos de goce personal con sus principios éticos, con sus creencias religiosas, todo lo que había aprendido de sus mayores?
¿Qué sentido tenia una vida que empezaba y acababa en él mismo?

Aquel año, más que otros, estos pensamientos le abrumaron. Veía a la gente hablando sobre las fiestas, a sus amigos y familia consultándose donde las pasarían, a quién invitarían, con quién tendrían deseos de encontrarse. Y, por alguna razón, él no se sentía incluido, no se juzgaba merecedor, no era como ellos. Todos parecían tan preocupados por los demás...

Tenía que tomarse un tiempo para reflexionar sobre su presente y sobre su futuro así que puso pocas en su mochila y partió en dirección al monte.

Le había hablado del silencia de la cima y de como la vista del valle fértil ayudaba a poner en orden los pensamientos de quien llegaba hasta allí. En el punto más alto del monte giró para mirar su ciudad, quizá por primera vez.

Atardecía y el poblado se veía hermoso desde allí. Quizá debía irse; dejar en manos de los demás lo que tenía. Repartir la cosecha de su vida y, a pesar de su ausencia, dejarla como legado, como un buen recuerdo para los demás.

En otro país, en otro pueblo, en otro lugar, con otra gente podría empezar de nuevo. Una vida diferente, una vida de servicio a los demás, una vida solidaria. Estaba decidido: arreglaría las cosas y antes de Noche buena partiría para siempre.

- Por una moneda te alquilo mi catalejo.

Era la voz de un viejo que apareció desde la nada con un pequeño telescopio plegable entre sus manos y que ahora lo ofrecía con una mano, mientras con la otra, tendida hacia arriba, reclamaba la moneda.

Martín encontró en su bolsillo la moneda buscada y se la alcanzó al viejo, que desplegó el catalejo y se lo dio. Después de mirar durante un rato consiguió ubicar su barrio, la plaza y hasta la escuela frente a ella.

Algo le llamó la atención. Un punto dorado brillaba intensamente en el patio del antiguo edificio. Martín separó sus ojos de la lente, parpadeó varias veces y volvió a mirar. El punto dorado seguía.

-¡Qué raro! - exclamó Martín sin darse cuenta de que hablaba en voz alta.
-¿Qué es lo raro?- preguntó el viejo.
-El punto brillante...-contestó-.Ahí, en el patio de la escuela. Es demasiado temprano para armar el árbol de Navidad...Y además, en la escuela no cuelgan luces...

Martín tendió el telescopio al viejo para que viera lo que él veía.

-Son huellas- dijo el anciano.
-¿Huellas?-preguntó Martín.
-Tuyas- dijo el anciano- ¿Te acuerdas de aquel día...? Debías de tener siente años. Tu amigo de la infancia, Antonio, lloraba desconsolado en el patio de la escuela. Su madre le había dado unas monedas para comprar un lápiz para el primer día de clase. ¿Recuerdas? Él había perdido el dinero y lloraba a mares.

Martín buscó infructuosamente en su memoria. El viejo, después de una pausa, siguió.

-¿Te acuerdas de lo que hiciste? Tú tenías un lápiz que ibas a estrenar aquel día. Pero te acercaste al portón de entrada y, cerrando la puerta sobre el trozo de madera, cortaste el lápiz en dos partes iguales. Luego le sacaste punta a la mitad cortada y le diste el medio lápiz nuevo a Antonio.
-No me acordaba- dijo Martín-. Pero eso, ¿qué tiene que ver con el punto brillante?
-Antonio nunca olvidó aquel gesto, y ese recuerdo se volció importante en su vida.
-¿Y?
-Hay acciones en la vida de uno que dejan huellas en la vida de otros- explicó el viejo-. Las acciones que contribuyen a la felicidad de los demás quedan marcadas como huellas doradas...

Martín volvió a mirar por el telescopio y vio otro punto brillante en la cera, a la salida del colegio.

-Ése fue el día que saliste a defender a Pancho, volviste a casa con un ojo morado y un bolsillo arrancado.

Martín miraba la ciudad...

-Ése que está ahí, en el centro -siguió el viejo-, es el trabajo que le conseguiste a don Pedro, cuando lo despidieron de la fábrica...Y el otro, el de la derecha, es la huella de aquella vez que reuniste el dinero que hacía falta para la operación del hijo de Ramírez... Las huellas que salen a la izquierda son de cuando interrumpiste tu viaje porque la madre de tu amiga Juan había muerto y querías estar con él.

Martín apartó la vista del telescopio y, sin necesidad de él, empezó a ver como aparecían miles de puntos dorados desparramados por todo el pueblo.

al terminar de ocultarse el sol, el pueblo parecía iluminado por huellas doradas, que parecía muchas más porque las lágrimas que caían de sus ojos multiplicaban hasta el infinito las luces del pueblo.

Martín dio las gracias al viejo y volvió al pueblo. Este año, la fiesta iba a ser en su casa. Había muchos amigos a quienes quería volver a ver. Sobre todo a aquellos que habían dejado huellas en su vida.




Y esto es todo amigos...espero que os haya gustado =)

domingo, 27 de septiembre de 2009

Feliz




Se avecina una nueva etapa en mi vida...

Por fin he empezado a caminar por el sendero que llevo buscando mas de dos años...Estoy muy feliz por ello, aunque haya cosas todavia que tienen que enderezarse por fin hay algo a lo que agarrarme.

Es el camino que yo queria tomar y se que no va a ser un camino facil pero yo quiero caminar por el y lo conseguire cueste lo que cueste.




Lo voy a tocar este año...y estoy emocionadisima :D




ESTOY FELIZ

lunes, 21 de septiembre de 2009

domingo, 20 de septiembre de 2009

Decálogo para Fracasar Exitosamente

Teniendo poco más de 60 horas en adelante para tener buenas o malas noticias sobre mi futuro, estaba leyendo algo que deberíamos tener en cuenta muchos de nosotros, y yo me lo debería aplicar en especial.
Leyendo un artículo en la revista Muy Interesante de Septiembre con frases tales como "Disimular los defectos no ayuda a mejorar: es fundamental ser consciente de nuestros puntos fuertes y nuestras debilidades para afrontar con la cabeza alta las equivocaciones"; me encuentro con un decálogo para "fracasar exitosamente" que me parece muy interesante, valga la redundancia, y aquí lo tenéis:

1. Entrénate en el fracaso igual que lo haces en el éxito. Lo mejor es exponerse gradualmente a experiencias frustrantes: competir con personas que sabes que te van a vencer, practicar deportes que no dominas,...

2. No generalices. Uno se equivoca en un momento determinado y en un aspecto concreto. Creer que el fallo es global y que somos inútiles es una idea irracional.

3. Usa el sentido del humor. Reírse de uno mismo sirve para quitar dramatismo a los errores. A veces es difícil e n el momento del fracaso, pero siempre podrá resultarnos gracioso cuand recordemos la situación en el futuro.

4. Sé optimista sobre la posibilidad de subsanar el fallo, ya que no podemos conocer el futuro. Desde el punto de vista psicológico, tiene más eficacia adaptativa ver el vaso medio lleno.

5. Responsabilízate de tus actos. No te plantees quién puede ayudarte a echar tierra sobre el asunto. Toma las riendas y asume el fiasco como tuyo; es la única forma de que se convierta en una oportunidad de aprendizaje.

6. Rebaja las expectativas sobre ti mismo. La imagen ideal de nuestra personalidad tiene que moldearse por ensayo y error.

7. No te disgustes excesivamente por el trauma. Distanciarse emocionalmente sirve para no perder la sensación de control. Siéntelo, pero no te hundas.

8. Agénciate un buen grupo de apoyo apra los posibles fracasos. Cuando no prevemos que podemos equivocarnos, tenemos tendencia a estar "solo ante el peligro". No te arriesgues: asegúrate un buen colchón emocional para amortiguar la caída.

9. No rumies, actúa. El mayor peligro en momentos de decepción es quedarse analizando obsesivamente nuestros tropiezos. Es mejor que hagas un análisis rápido (no lleva mucho tiempo para ver dónde estaba el error) y rápidamente pon manos a la obra para subsanarlo.

10. No hables de ello más de tres veces. A veces es sano explicar a alguien nuestros fracasos, y en ocasiones, podemos contarlos a más de una persona. Pero a partir de determinado número de repeticiones la sensación que se alcanza no es de alivio: verbalizarlo solo sirve para que las emociones negativas vuelvan a aflorar.




Estoy de acuerdo en la mayoría de estas frases aunque también es un poco irreal ser feliz siempre y salir en seguida de los fracasos. Como diría alguien a quien adoro...estar triste es algo humano y a veces viene bien para despertarse. Hay que canalizar ese fracaso y esa tristeza y podemos descubrir cosas que ni siquiera sabemos de nosotros mismos.


Escuchando: "Yesterday" del album Help! - The Beatles

jueves, 3 de septiembre de 2009

Memorias de un Feo


Este texto es para aquellos que "Si el mundo os da la espalda...tocadle el culo"

Cuando nací, el doctor fue a la sala de espera y le dijo a mi padre "Hicimos lo que pudimos...pero nació vivo."

Mi mama no sabia si quedarse conmigo o con la placenta.

Como era prematuro me metieron en una incubadora...con vidrios polarizados.

Mi madre nunca me dio el pecho porque decía que solo me quería como amigo. Así que en vez de darme el pecho, me daba la espalda. Es por eso que debo haber quedado petiso, tan petiso que en lugar de ser enano, soy profundo.

Yo siempre fui muy peludo. A mi madre siempre le preguntaban: Señora, su hijo, lo parió lo tejió??

Mi padre llevaba en su billetera la foto del niño que venia cuando la compro.

Pronto me di cuenta que mis padres me odiaban, pues mis juguetes para la bañera eran una radio y un tostador eléctrico.

Una vez me perdí. Le pregunte al policía si creía que íbamos a encontrar a mis padres. Me contesto: No lo se; hay un montón de lugares donde se pudieron haber escondido.

Y para colmo era muy flaco, tan flaco que un día metí los dedos en el enchufe y la electricidad erro la patada. Era realmente flaco: para hacer sombra tenia que pasar dos veces por el mismo lugar.

Pero mi problema no era ser tan flaco sino ser FEO. Mis padres tenian que atarme un trozo de carne al cuello para que el perro jugara conmigo.

Si, amigos, yo soy FEO, tan FEO que una vez me atropello un auto y quede mejor.

Cuando me secuestraron, los secuestradores mandaron un dedo mio a mis padres para pedir recompensa. Mi madre les contesto que quería mas pruebas.

Tuve que trabajar desde chico. Trabaje en una veterinaria y la gente no paraba de preguntarme cuanto costaba yo.

Un día llamo una chica a mi casa diciendome: "vente, que en mi casa no hay nadie". Cuando llegue no había nadie.

A mi mujer le gusta mucho hablar conmigo después de tener sexo. El otro día me llamo a casa desde un hotel.

El psiquiatra me dijo un día que yo estaba loco. Yo le dije que quería escuchar una segunda opinión: "De acuerdo, además de loco es usted muy feo", me dijo.

Una vez cuando me iba a suicidar tirándome desde la terraza de un edificio de 50 pisos, mandaron a un cura a darme unas palabras de aliento. Solo dijo: "Preparados, listos..."

El ultimo deseo de mi padre antes de morir era que me sentara en sus piernas. Lo habían condenado a la silla eléctrica...


ESO ES TODO AMIGOSSSS...